Coaching, el poder de la transformación

El coaching, como profesión y disciplina, se encuentra en plena etapa de exploración y diseño. Se ha difundido en los últimos años en el mundo de los negocios, pero ya lleva siendo implementado hace mucho tiempo en el ámbito del deporte.

La figura del coach es vinculada a otras con más historia, como el mentor, el tutor, el psicólogo o el maestro. Si bien, tiene vinculaciones con todas ellas, el coach ocupa un rol diferente.

¿Qué es un Coach?
El término “coach” tiene varios significados. Por un lado, “entrenador”. Por otro, “vagón”. Nada más indicado que esta última acepción para acercarnos al sentido básico del coaching: ser el vehículo para que las personas logren transportarse desde donde están hacia donde quieren llegar.

El coaching genera una rápida inclusión en la vida de las personas, ya que parte de la interpretación y el entendimiento del ser humano, generando un aprendizaje que abre novedosas y efectivas pautas de acción. El coach asiste a las personas a lograr aquello que no están pudiendo, o que suponen que no lograrán sin una asistencia.

El Coach Ontológico
El trabajo del coach ontológico es comprender la estructura interpretativa del cliente (ó coachee), asociarse a él para transformarla y que, a partir de la modificación de esa estructura, facilitar el cumplimiento de logros.

El objetivo del coach es que el cliente genere para sí mismo una situación de vida más plena y acorde a su visión de bienestar.

El Proceso de Coaching
El proceso de coaching se inicia cuando una empresa o individuo solicita los servicios, motivado por diversas razones:

• Mejorar el rendimiento personal, laboral, profesional;
• Aprender algo nuevo y no encuentra los recursos para hacerlo;
• Atravesar y resolver situaciones conflictivas;
• Mejorar la comunicación intra e interpersonal;
• Aprender habilidades específicas en cierto ámbito;
• Mejorar las relaciones en diferentes dominios de la vida;
• Cambiar hábitos; desarrollar nuevos, etc.

¿Cómo alcanzar resultados efectivos?
Existen muchas estrategias y posibilidades, que pueden combinarse entre sí. Lo único que se requiere para lograr resultados es la humildad, el compromiso con la vida y el reconocimiento de que en aquellos tramos en los que el camino se encuentra cuesta arriba, es más fácil transitarlo acompañados que solos. El coach aprende en la relación con otros, pero la puesta en práctica es siempre la elección, la decisión y el compromiso de cada uno.
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